Nudos
"Hay sonrisas que no son de felicidad, sino de un modo de llorar con bondad."
Gabriela Mistral (1889-1957) Escritora chilena.
Entender como he llegado hasta aquí, es perdonarlo todo.
Lo mejor, sin duda, es pasear por la noche, camino de ningún lugar, y descubrir que los ciudadanos nocturnos continúan sentándose en los bancos, en el césped, para estar solos, llorar, besarse, mirarse o simplemente morir un poco más. Creía que la costumbre de "tomar el fresco" estaba perdida, pero no, observo como caminamos o nos sentamos a disfrutar de la brisa que se escapa de la polución y corre como cenicienta a medianoche. El tiempo se para. Nos miramos unos a otros a nuestro paso y no hay respuesta más tácita que la de la sonrisa. El silencio de la noche tan balsámico, reconforta hiere y ayuda, este silencio que me acompaña al pasear quiere que le cuente...

"Liquid Love" (Amor líquido, Zygmunt Bauman) //Inspiración//
Desde siempre me han gustado hacer lo nudos con fuerza, pero que se puedan deshacer con facilidad en cualquier momento, esto suele producir sufrimiento, auto recriminación y una conciencia por momentos intranquila.
La Mamma, que se que me quiere con locura y desesperación, nunca me perdonará que no haya aprendido bien su lengua, que la desechara por rebeldía... Nunca me perdonará mi huída, tres años de canas sin teñir...nunca me perdonará aquel grito ahogado a mi padre, un grito que ahora me resulta tonto y adolescente, pero que en aquel momento me supo a gloria...
nunca me perdonará tanto tiempo de silencio... Pero su amor hacia mi es líquido, nuestra relación es un compromiso, siempre hasta nuevo aviso, yo la amo y ella me regala siempre una sonrisa, (¿sólo eso?, se preguntaran algunos) que para mi lo es todo, por que ella ha entendido como he llegado hasta aquí y lo ha perdonado todo.
Mi padre, duro e implacable, dulce y empalagoso, amante en silencio, nunca me perdonará no amar a una mujer, el no lo entiende, y yo lo comprendo. Aprendí de él,
más que de ningún amante, sobre la condición humana, sobre la lealtad a la vocación y sobre los límites de nuestra capacidad de comprensión...
nunca me perdonará
las palabras que salieron de mi alma, por que le hirieron, por que aun le resuenan, por que sabe que solo un abrazo en ese momento hubiera cambiado el curso de la historia.
... nunca me perdonará no haber sido franco con el, pero hoy nos necesitamos, somos más amigos que en ningún otro momento del pasado. Nuestra amistad es un tango para dos y requiere de un compromiso firme y permanente, que nos ata las manos, si, no es el ideal para que florezcan la verdadera amistad, ni el amor, pero es que siempre han estado ahí, desde el principio y espero que jamás se marchiten...
La Yaya, es un nudo que jamás podrá deshacerse, no hay nada que perdonar, ni nada que reprochar, es una voz en off en la película de mi vida, es un fundido en negro después de un beso, es un enfoque perfecto y una perspectiva mágica... la sonrisa que me ha hecho entender como he llegado hasta aquí, como perdonarlo todo.
El amor... nunca me perdonará haberle dado la espalda, nunca me perdonará haber pensado sólo en mi, nunca me perdonará querer a modo mío, "che tu ci creda o no a modo mío"... pero ha sido mi confidente, mi felicidad, mi guía, mi retorno, mi linterna, mis ganas, mi suspiro, mi sexo... ha sido el nudo más difícil de hacer y se lo perdono todo...
Mi profesión... nunca me perdonará amarla con locura, volcarme absolutamente en ella.
Yo soy un nudo lleno de nudos, Realidad y ficción se funden sin confusión. Es ahora, hoy por hoy, esta noche tomando el fresco que puedo dialogar directamente con mi vida. Éstas no son letras endogámicas ni nostálgicas, ahora acepto con mayor naturalidad quienes son mi vida y de donde proceden, así como quienes la preceden...







ser_anonimo dijo
per una volta ancora ... a modo mio...
30 Enero 2008 | 01:39 PM